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CÓMO HACER UN DADO DE CIEN

by en 22/09/2010

NOTA PARA PROFANOS: Un dado de cien caras clásico consiste en lanzar dos dados de diez caras (numeradas del 1 al 10), tomar uno como las decenas y el otro como las unidades y obtener así un número de 1 a 100.

Piedra angular del rol aunque en los últimos tiempos ha perdido terreno frente a los dados de 20 o los de 10 a secas, el d100 es un gran clásico de las mesas que no debe dejarse de lado. Sus tiradas aunan desde el más rotundo éxito hasta la pifia más sonada y ningún jugador que se precie puede asegurar haber jugado de verdad hasta que saca un 100 teniendo un 99% de posibilidades de éxito, la caga sin remedio y los demás jugadores le tachan de inútil e inepto. Tus tiradas en un dado de cien caras son tu responsabilidad: tú las haces, tú debes asumirlas.

El auténtico d100 de un jugador es un objeto casi mágico, tan personal e intransferible como la katana de un samurai. Un buen jugador siempre debe emplear el mismo d100 o arriesgarse a atraer sobre sí mismo la ira de los dioses (o la del máster) impidiendo que otros lo empleen o, peor aún, que lo mezclen con sus dados.

Forjar un d100 requiere ciertos pasos fundamentales:

-Emplea dados “buenos”: esto es, que saquen buenas tiradas por sí solos. Aunque teóricamente todos son iguales, seguro que has notado que algunos tienden a sacar mejores tiradas. Por definición, un dado que saca alto siempre vale también para un juego donde los resultados deseables son bajos. Lo contrario no puede ser y además es imposible.

-Emplea dados “bonitos” pero sin pasarte: relacionado con lo anterior. Un anodino dado blanco de números negros es casi seguro peor elección que uno de cristal verde con números blancos. No obstante, desconfiad de esos dados que parecen esmaltados, con brillantina, símbolos raros y otros excesos.

-Contraste: el poder de 1d100 es terrible pero no se reparte de manera homogénea ya que el dado que marca las decenas debe ser mejor, ya que es más importante (1d100 que saca siempre cosas como 28, 39, 46… está llamado al desastre). La forma más sencilla de lograr este requisito es que el dado que marque las unidades debe ser de plástico vulgar y dejar las virguerías para las decenas.

-La elección final: elige bien qué dado marcará las decenas y cuál las unidades. Recuerda que esta elección es para siempre. Quebrar esta promesa alterará el equilibrio kármico-estadístico de los dados y los hará inútiles.

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From → Partidas de Rol

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